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Castelli y Olazabal

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La masonería argentina recuerda hoy a sus hermanos Juan José Castelli y Manuel de Olazábal que fueron al Eterno Oriente en 1812 y 1872, individualmente.

Castelli era un individuo de la Primera Junta de Gobierno Patriótico, un asesor jurídico que se graduó en Chuquisaca después de aprender en el Real Colegio Carolingio y en Córdoba.

Entró en el Consulado en 1796 para suplir la baja de su primo Manuel Belgrano. Más tarde fue delegado como Concejal del Cabildo. En 1801 participó en la creación de la Sociedad Patriótica, Literaria y Económica, nombre abierto de la Logia Independencia, en un acontecimiento fortuito con sus esfuerzos conjuntos en El Telégrafo Mercantil y el Seminario de Agricultura. En la Logia Independencia fue elegido Venerable Maestro (presidente).

Consolidado en la reunión que consideraba concebible la coronación de la infanta portuguesa Carlota Joaquina para gestionar los destinos de los pueblos rioplatenses, Castelli esperaba la protección de Saturnino Rodríguez Peña, Diego Paroissien y otros en la acusación solicitada por Liniers por apoyar la propuesta portuguesa cuando Fernando VII había sido detenido por Napoleón Bonaparte. Sus argumentos son vistos como el mejor precursor de las ideas que se adelantaron desde el ayuntamiento abierto del 22 de mayo para que los individuos retomaran su dominio.

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A partir de ahora, como individuo de la Junta encabezada por Cornelio Saavedra, Juan José Castelli reforzó intensamente la propuesta de Mariano Moreno, solicitó la ejecución de Santiago de Liniers en Córdoba y habló con la Junta del Ejército Expedicionario al Alto Perú. Después de la calamidad Huaqui, Castelli fue puesto en investigación y expulsado. Pateó el balde antes de que se conociera la decisión. Fue concebido el 19 de julio de 1764, y falleció poco después de la celebración de su 48 cumpleaños.

Manuel de Olazábal, concebido en 1800, se unió al Regimiento de Granaderos a caballo cuando tenía 13 años. Luchó contra el obligado de Carlos María de Alvear en el ataque de Montevideo y después se trasladó a Mendoza para unirse al Ejército de Los Andes. Participó en los enfrentamientos de Chacabuco, Gavilán, Talcahuano, Cancha Rayada, Maipú y Bío. Regresó a Mendoza y se puso a la orden de José de San Martín cuando el Libertador regresó de Perú. Un poco más tarde, a partir de ahora en Buenos Aires, se unió a la Campaña en Brasil, fue hecho prisionero después del enfrentamiento de Ituzaingó. Después de su libertad, luchó cerca de Lavalle en la batalla de Navarro donde fue elevado a Coronel.

Situado en Corrientes, coordinó una fundación militar hasta que regresó a la zona de combate en Cagancha como individuo del ejército de Fructuoso Rivera. De nuevo en Buenos Aires, tras haberse alistado bajo la orden de Joaquín Madariaga en Corrientes, Olazábal fue Comandante de la Guarnición Martín García desde donde se dirigió a Paraná como ayudante de los Presidentes Urquiza y Derqui.

Renunció a la vida militar después del enfrentamiento de Pavón y distribuyó Notas Históricas sobre la Guerra de la Independencia y se ocupó de San Martín y de los hermanos Carrera. Cuando Urquiza fue asesinado, Olazábal regresó a Buenos Aires donde vivió hasta su muerte el 19 de julio de 1872. Sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta.

Manuel de Olazábal fue iniciado como masón por San Martín en la Logia Ejército de los Andes, y más tarde tuvo un lugar con algunas cabañas chilenas. En nuestra nación fue un individuo de las Logias Constante Unión (Corrientes), San Juan de la Fe (Paraná) y se desempeñó como Segundo Gran Guardia de la Gran Logia de Argentina.

En este día, recordando a sus hermanos Castelli y Olazábal, dos hombres fuertemente vinculados al desarrollo de nuestra nación, la Masonería argentina subraya que los sentimientos de sus hombres están fortificados por la filosofía masónica fabricada en base a la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, su conjunto fundamental de tres.